Comparte tu dicha
Si compartes con los demás tu dicha, tu felicidad, tu alegría, haces el bien; para ello no necesitas ser rico, sino simplemente generoso, una frase amable, un proceder gentil, una atención, una cortesía, son formas de hacer el bien.
Tu generas energía con tu pensamiento, ondas cuyo poder, aun no medido, debe ser inmenso. Esa energía jamas se pierde, solo se transforma. La energía positiva producida al pensar generosamente, saturada de ideas y pensamientos nobles, genera a su vez en los demás energía positiva que regresa a ti y te produce tranquilidad y placidez.
Aquel que desee cosechar, comienza por sembrar, si deseas el bien, empieza por ser bueno, hacer el bien es una forma de vida que no espera retribución alguna, pero que lleva su recompensa en si misma.
SSM